Más que una buena decisión

Artículo escrito por: Evelyn Castillo, estudiante de la Universidad San Carlos de Guatemala.

Aún recuerdo cuando escuché a dos amigos de mi universidad platicar acerca de AIESEC, me quedé muy intrigada cuando dijeron “esos voluntariados internacionales se escuchan buenísimos muchá, pero… ¿Para qué vamos a ir a otro país a hacer voluntariado si Guate realmente necesita mucha ayuda?”.

Entonces fue ahí cuando comenzó mi gran aventura dentro del mundo AIESECo, empecé a investigar, a buscar en Facebook videos y fotos. Recuerdo que cada vez que me enteraba más acerca de la organización me emocionaba muchísimo y deseaba emprender una nueva aventura, por lo que decidí solicitar una cita con la encargada de intercambios salientes para que me informara acerca de los proyectos que tenían disponibles. Lo que definitivamente terminó de convencerme fue saber que iba a conocer uno de los países cuya cultura siempre me ha llamado mucho la atención, Colombia, y que al mismo tiempo iba a impactar positivamente dentro de una comunidad vulnerable con un proyecto basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Pero ahora venía la parte más difícil, convencer a mis papás. Ellos siempre se han caracterizado por apoyarme en cada etapa de mi vida y sabía que mi poder persuasivo iba a funcionar, así que no tuve mucho miedo de contarles, lo que al principio parecía una gran locura. Cuando les conté me dijeron que creían que era una buena experiencia y como todos los papás, trataron de asegurarse que todo fuera legal y seguro. Al darse cuenta que AIESEC es totalmente formal, me dieron su apoyo total.

Estaba en medio de exámenes finales, estresada, nerviosa y con mucho miedo, pero decidí atreverme a ir durante seis semanas a Colombia, estaba segura que iba a ser una de las mejores experiencias de mi vida.

El tiempo pasó muy rápido, había llegado el momento de irme. Era la primera vez que viajaba sola, que iba a pasar las fiestas navideñas y de fin de año fuera de mi hogar, sin mi familia y sin todas esas bellas tradiciones que caracterizan a Guatemala. Tenía sentimientos totalmente encontrados, estaba emocionada porque había concretado algo que realmente quería y que había conllevado un largo proceso, pero al mismo tiempo estaba muy triste porque no quería alejarme de mis seres queridos.

Mientras esperaba en la sala para abordar el vuelo con destino a Bogotá pensaba en todos los comentarios negativos que había hecho la gente cuando se enteraba de mi intercambio. “Uy niña vas a viajar sola y a Colombia… con mucho cuidado, nada de andar aceptando bebidas y si deseas tomar algo mejor que las sirvan en frente tuya”, “Que horror! Te vas a topar con narcos, pasar en ese aeropuerto es muy difícil, de seguro te van a meter a un cuartito a interrogarte”.

Como algo que siempre hago, decidí enfocarme en lo positivo, recordé lo que me habían comentado los chicos y las chicas del Comité de Cúcuta, lugar en donde haría mi intercambio, también me recordé de los lugares que tenía planeado visitar, acerca de las personas con las que iba a compartir, etc. Olvidé por un momento que tenía miedo, mi mente se llenó de cosas muy bonitas… cuando de repente me notificaron que mi conexión de vuelo se había atrasado por lo que debía pasar la noche en Bogotá. Tenía muchas ganas de llorar porque no sabía cómo iba a movilizarme dentro de una ciudad tan grande y desconocida; afortunadamente, la aerolínea fue muy responsable al hacerse cargo de mi hospedaje, transporte y alimentación. Al llegar al hotel, cansada y un poco asustada recuerdo que lo primero que hice fue hacer una videollamada por Facetime con una persona muy especial, me sentía reconfortada y mis ganas de regresar se hicieron presentes inmediatamente.

Llegó el momento más esperado de esta gran travesía… al fin llegaba a mi destino final sin ningún inconveniente más. El comité me esperaba con gran entusiasmo, con globos y una gran pancarta que decía “Welcome tu Cúcuta, Colombia” me sentía feliz al saber que mi llegada era grata, todas y todos me recibieron con una gran sonrisa y un abrazo, comenzaba a darme cuenta del gran corazón que tienen los colombianos y las colombianas.

¡Moría del calor! Mi primer shock cultural fue el asombroso calor de 34º, lo único que pensaba era “bueno Eve, tendrás que soportar esto durante 6 semanas”. Mi Familia Global también me estaba esperando en el aeropuerto, así que luego nos dirigimos a casa, aunque realmente me gustaría llamarle mi hogar colombiano, porque realmente me sentí dentro de la familia.

Días antes me había enterado que compartiría familia con una chica mexicana, esto para mi realmente no era problema porque anteriormente viví durante dos años en la Ciudad de México, por lo tanto, ya me encontraba familiarizada con dicha cultura. Así que luego de llegar a casa, almorzamos una deliciosa comida típica, desempaqué algunas cosas y salí a conocer el área con mi hermanita adoptiva. Luego llegó la noche y debíamos ir a traer al aeropuerto a la mexicana, recuerdo la gran emoción de todas y todos esa noche porque nuestra familia se había hecho más grande y más diversa.

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Así fueron pasando los días y ni siquiera los iba sintiendo, llenos de aventuras, de correr para alcanzar el colectivo o la buseta, de risas, bromas y diferentes vivencias.

Recuerdo a cada una y uno con un cariño muy especial, porque hicieron de mi experiencia lo mejor. El Comité de AIESEC Cúcuta me enseñó que “todo hace parte de la experiencia”, así fue como cada momento tanto bueno como malo llenó esas seis semanas de diversas lecciones de vida. Vivimos la diversidad de una manera completa, entendimos que todas y todos somos diferentes pero que tenemos la misma visión de alcanzar un mundo lleno de paz, tolerancia y amor, a través de acciones concretas para luchar por los derechos y oportunidades de todos y todas, esto marcó sin duda un antes y después en mi vida.

Me encariñé muchísimo con mi familia, se unieron tres culturas increíbles dentro de la misma casa. Los desayunos junto a mi hermano colombiano, hermana colombiana y hermana mexicana eran lo máximo, no parábamos de reír ni de comentar acerca de la fiesta del día anterior, compartiendo nuestra cultura o comentando acerca de lo que debíamos hacer para el proyecto. De la misma manera, creé un lazo de amistad muy unido con los demás intercambistas, aprendí de la cultura venezolana, mexicana, brasileña, colombiana, boliviana y alemana, todas y todos se hicieron mis grandes amigas y amigos. Planeábamos fiestas cada fin de semana, aunque al siguiente día tuviéramos que ir al proyecto, cumplíamos con cada responsabilidad requerida sin dejar de divertirnos.

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Asimismo, conocimos varias partes de Colombia, cada vez me enamoraba más del país y su rica cultura, no quería irme… no conocía esa parte tan cariñosa y apegada dentro de mí, pero le había tomado tanto cariño a las personas con las que compartía día a día que no quería regresar a Guatemala. Finalmente, nos enfrentamos con mi partida, nos despedimos con un gran abrazo y un nudo en la garganta, con la esperanza de algún día volver a compartir todos esos lindos momentos. No cabe duda que estas personas me hicieron darme cuenta que soy una persona llena de luz y amor, que siempre es mejor dar que recibir y que debemos de seguir luchando juntas y juntos por alcanzar el desarrollo tan deseado en los diferentes ámbitos, tanto dentro de nuestros países como en el mundo.

El espíritu altruista siempre ha estado dentro de mí y mi familia, he de concluir que una de las mejores cosas que pude hacer durante mis vacaciones de 2015 fue impactar en las vidas de cada niño y niña de la comunidad cucuteña a través de nuestro proyecto, así como hacer familia, amigos y amigas que siguen estando presentes en mi corazón y en mi vida a pesar de la distancia. Por ahora me encuentro comprometida a trabajar para que los voluntarios internacionales tengan una experiencia de calidad en el territorio guatemalteco para impactar positivamente dentro de las comunidades que más necesitan ayuda.

“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”. – Mark Twain

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