La mejor experiencia de mi vida

Artículo escrito por: Lorena Castro, estudiante de la Universidad San Carlos de Guatemala.

Yo toda la vida había tenido muchas ganas de hacer un viaje, pero siempre me llenaba de excusas sobre el tiempo, la universidad, compañía, dinero etc… hasta que un día una amiga me hablo sobre AIESEC y yo quede muy interesada con los proyectos que manejaban, una tarde pensándolo mucho decidí dejar las excusas y tomar esa oportunidad, que sin saberlo se convertiría en la mejor experiencia de mi vida. Ese mismo día lo hablé con mi mamá, ella siempre ha tenido una mente muy abierta y después de unas cuantas búsquedas en internet no dudó mucho en decirme que me apoyaba y que pensara a donde quería ir.

El primer país que se me vino a la mente fue Argentina, no sé exactamente por qué, pero me llamaba muchísimo la atención, por lo que empecé a buscar proyectos y encontré uno que me encantó, hice las entrevistas y quedé aceptada, sin embargo una noche recibí la noticia de que las fechas en las que yo podía viajar no concordaban con las fechas del proyecto, por lo que me puse muy triste, por un momento pensé en ya no irme de intercambio, pero mi mamá y otros amigos me convencieron que no debía rendirme tan fácil, así que lo pensé bien y empecé a buscar nuevas oportunidades.

De un momento a otro apareció Colombia entre mis opciones y comencé a buscar proyectos en diferentes ciudades del país, encontré uno que me llamó muchísimo la atención en Sincelejo, Colombia. Una ciudad que ni yo, ni nadie que yo conociera había escuchado; empecé a entrar en contacto con las personas encargadas, las cuales desde el primer momentos fueron muy amables conmigo, hice unas cuantas búsquedas de la ciudad y me pareció muy diferente a lo que yo estaba acostumbrada, por lo que me decidí a ir.

Llegó el día de partir y yo estaba muy emocionada, ya que nunca había salido del país y menos sola y por tanto tiempo. Al llegar al aeropuerto El Dorado de Bogotá me comentaron que mi vuelo hacía Cartagena estaba atrasado, debido a esto tuve que quedarme una noche en Bogotá. Al siguiente día mi vuelo salió sin complicaciones, desde ese momento comenzó mi experiencia, ya que ese mismo día llegaron otros dos intercambistas un brasileño y un nicaragüense que iban a la misma ciudad que yo, gracias a que perdí mi vuelo tuve la oportunidad de encontrarme con ellos y viajar en bus de Cartagena a Sincelejo con ellos y ya no sola, ahí comprendí que todo pasa por algo.

lorena aiesec guatemala

Al llegar a Sincelejo me sentía muy nerviosa y emocionada, el primer shock cultural que tuve fue que no hablaban con el acento de las novelas colombianas que yo había visto, lo cual fue muy gracioso ya que me di cuenta que en Colombia hay muchos acentos, no solo el acento de Medellín “Paisa”.

Desde el día que llegué me sentí muy bien, era como si todos esperaran nuestra llegada, nos trataban con mucho cariño y nos hicieron sentir a todos como en casa desde el primer momento.

En cuanto al proyecto estuve haciendo mi voluntariado con los niños de la fundación de Miss Colombia Ariadna Gutiérrez, los cuales eran muy cariñosos, yo ya había trabajado con niños antes en Guatemala, pero me sorprendí al darme cuenta que diferente es todo, incluso los comportamientos de los niños son distintos dependiendo de la cultura en la cual crecen, la experiencia fue muy bonita, ya que pudimos enseñarles muchas cosas y ellos a nosotros, sin contar que jugábamos de todo. Ellos no permitieron que yo extrañara nada ya que todos los días me sacaban una sonrisa y me llenaban de amor.

Cuando el proyecto estaba por terminar fue muy difícil despedirme de los niños, ya que nos habíamos encariñado mucho.

No puedo quejarme de nada, ya que todos fueron muy amables conmigo e hice muchos amigos con los cuales todavía tengo comunicación, estas experiencias te permiten conocer diferentes realidades a la tuya y diferentes culturas, ya que yo pude aprender de países como República Dominicana, México, Brasil, Argentina, Haití, Bolivia y por supuesto Colombia.

Estoy muy agradecida con AIESEC por permitirme vivir esta experiencia, la cual me cambió completamente, yo no soy la misma persona después de que regresé de intercambio, mis sueños, metas y aspiraciones por la vida cambiaron.

Salí muchas veces de mi zona de confort, me perdí un par de veces, aprendí a ver más allá y no solo en la realidad en la que yo vivo; sin duda a ser más feliz haciendo lo que me gusta, sin importar lo que los demás piensen.

Mucho de lo que aprendí fue gracias a los amigos que hice allá, los cuales me enseñaron mucho sobre la vida y sobre quién soy yo en realidad.

Esta experiencia me dejó más que amigos, hermanos, en muchos países de los cuales pude aprender muchísimo.

lorena aiesec guatemala

No me queda más que agradecer a AIESEC en Guatemala por estas experiencias que nos permite vivir a nosotros los jóvenes en donde sin duda se forman líderes, y sin duda gracias AIESEC Sincelejo por recibirme y hacerme amar Colombia y por brindarme lo que considero la mejor experiencia de mi vida.

 

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