Hospedar a un extranjero es una experiencia retadora

Mi nombre es Solymaira Ruiz, hago parte de AIESEC en Galileo, y por medio de AIESEC en URL he sido buddy de 2 voluntarios. Buddy es la persona que se encarga de ayudar y dar soporte a un voluntario extranjero que viene a Guatemala a realizar un proyecto social por medio de AIESEC.

La primera experiencia como buddy fue finales del año 2015 de un chico panameño llamado Alexander, quien al mismo tiempo se hospedó en mi casa durante las fiestas de Navidad. Era la primera vez que alguien extranjero se hospedaba con nosotros, por lo cual para mi familia también era un reto. Familia Global. Mis padres al principio no estaban muy convencidos porque no conocían a Alexander, pero conforme fueron platicando con él, conociendo de donde venía y qué hacía, ellos se convencieron de la importancia de la experiencia que estaba viviendo Alexander como de mi experiencia como buddy. Fue una Navidad muy especial, teníamos un integrante más que ya lo consideraban parte de la familia.

sin-titulo1

 

Mi padre decía: “Al principio no sabía por qué lo debíamos hospedar nosotros si no era familiar, pero luego comprendí que nosotros estábamos impactando en su vida, como él en la nuestra.”

Mi madre decía: “Me daba mucha pena hospedar a alguien no fuera familiar nuestro porque nuestra casa es pequeña y no todas las personas están acostumbradas a vivir en casas pequeñas, tenía miedo que no se sintiera cómodo, pero cuando me tranquilizó mucho ver que a pesar de todo se sentía bien recibido en nuestra casa.”

sin-titulo2

Alexander ahora es un gran amigo mío y tal cual le dijeron mis padres, siempre será bien recibido en nuestra casa.

sin-titulo4

En la foto estamos Caio (lado izquierdo) brasileño, Steph (lado Derecho) irlandés, yo en medio.

Mi segunda experiencia fue a medio año 2016, y he de decir que ha sido una de las más retadoras, porque fui buddy de un chico irlandés llamado Stephen, quien solamente hablaba inglés. Con mi familia ya estábamos convencidos con la idea de hospedar por algunos días a alguien de otro país, pero ¿Recibir a alguien que no hablaba nuestro idioma? El miedo más grande para mis padres fue: ¿Cómo nos comunicaremos? ¿Cómo sabremos qué necesita? O si se siente cómodo. Yo había estudiado inglés, pero no lo practicaba con frecuencia, 3 días estuvo Steph en mi casa antes de iniciar su voluntariado y la metodología era que yo le traducía a él lo que mis padres decían y a mis padres lo que él decía, me di cuenta que en realidad tenía la capacidad para hablar inglés y que lo único que me limitaba eran mis miedos.

Durante los 3 días las cosas se volvían más interesantes cuando mis padres me preguntaban cómo decir algunas palabras en inglés para hablar directamente con Steph, o cuando Steph me preguntaba cómo decir frases en español para hablar con mis padres, incluso el uso del traductor en los celulares se les hacía común por ambas partes.

Fueron los 3 días más retadores para mí y mi familia y no dudo que para Steph también, el último día que se hospedó en mi casa fue directamente a agradecerle a mis padres y hubo un cruce de promesas por ambas partes, Steph aprendería a hablar español y mis padres el idioma inglés, para cuando él regresara a Guatemala puedan comunicarse mejor.

Puedo decir, que mi casa ya se ha vuelto multicultural, abierta a nuevas personalidades, nuevos retos e idiomas, a mis padres aun con ciertas dudas sobre las nuevas experiencias que les tocará vivir, han aceptado muy bien la idea de compartir nuestro hogar con personas de diferentes países.

 

Deja tu comentario!