¡6 semanas inolvidables!

 

 

Mi nombre es Juan José Castillo, tengo 23 años, guatemalteco nacido en Quetzaltenango y aquí les va un poco de mi historia en Brasil:

 

Tomé la decisión de realizar un voluntariado con AIESEC al ver un anuncio invitando a formar parte de una experiencia global, al conocer sus objetivos se me hizo mucho más fácil tomar la decisión de irme con ellos a vivir una experiencia que en definitiva me iba a cambiar la vida. Teniendo la oportunidad en mano, aplique a un voluntariado en Limeira, SP, Brasil. Siendo éste un país que siempre quise conocer por su diversa cultura. Con la emoción en su máximo esplendor por conocer este gran país, fui aceptado.

 

Gira Mundo fue el proyecto que me acogió durante 6 semanas, me tocaba estar trabajando con niños y adolescentes de distintas ONG’s con base en objetivos de desarrollo sostenibles como educación de calidad. Fui a enseñarles a cómo y qué hacer para mejorar la problemática mundial; desarrollando liderazgo, creatividad, trabajo en equipo y habilidades de organización.

 

 

Voluntario Global

Me fui sin saber nada de portugués. Creí que iba a ser mucho más fácil de entender y que me entendieran, pero no fue así. Me sentí muy desubicado al llegar al aeropuerto, no conocía nada, no hablan mi idioma y no tenía cómo comunicarme con los miembros de AIESEC en Limeira. Por suerte no tuve ninguna complicación, ya que a todos los que preguntaba me brindaban ayuda y pude ubicarme. Desde ese momento me vi en la necesidad de empezar a desarrollar cualidades como “SOLUTION ORIENTED”, al relacionarme con las personas que podía para conseguir información y poder lograr tomar los buses que me llevarían a mi destino en la estación correcta.

 

Tuve la oportunidad de trabajar con personas de todas partes del mundo: México, Peru, Colombia, Hong Kong, Francia, Turquía y Eslovaquia. Todos formábamos parte del mismo equipo y buscábamos ser la diferencia para todos los niños que, en cierto modo, necesitaban de nosotros. Lo único en contra era el idioma, pues los niños apenas y nos entendían, pero con señas y jugando con palabras logramos entendernos y poder hacerles llegar los mensajes que teníamos para ellos.
Conocí varias “host families”, pues solían invitarnos a varios de los voluntarios para convivir con ellos y poder intercambiar nuestras culturas. Todas las que conocí nos dieron buenos tratos y nos hacían sentir como parte de su familia. Al principio creí que iba a ser mejor vivir con una familia, pero no puedo estar más agradecido por haberme escogido pasar mis 6 semanas en una casa con puros estudiantes. Cada vez que regresaba de la ONG no esperaba por convivir con los 15 amigos que hice en la República Ross Galaxy.

 

Voluntario Global

 

Pasé increíbles momentos tanto en las ONG’s con los niños como en mi host con todos en la República. Cada que conocía a alguien y sabían que era de fuera me daban buenos tratos y hacían sentir como en casa. No puedo estar más que agradecido con cada persona y amigos que conocí y conviví en Sao Paulo, Río de Janeiro, Santos y en especial, Limeira. Rompí varios estereotipos sobre Brasil y su cultura, viajar es la mejor manera de conocer y aprender.

 

No puedo estar más que agradecido con esta gran oportunidad que se me presentó en la vida, con AIESEC en URL por permitirme realizar esta experiencia que en definitiva la recomiendo a cada persona, para que puedan salir de su zona de confort. Además de ser muy enriquecedora, pues los valores que se trabajan en AIESEC te ayudan a querer seguir siendo una gran persona, ayudar a los demás y hacer la diferencia en el mundo.

 

Juan José Castillo

Voluntario en Brasil

No es la mejor experiencia de mi vida…

Voluntariado Internacional

Voluntariado Internacional

En 2014 decidí hacer un voluntariado en Panamá, ya había trabajado 2 años en AIESEC Guatemala y había escuchado miles de historias de intercambios de todos nuestros voluntarios así que era hora de vivir mi propia historia.

 

En esa época sacaron una promoción que incluía transporte (por tierra) a Panamá así que me pareció GENIAL la idea de hacer un roadtrip por toda Centroamérica hasta llegar a Panamá y luego vivir la experiencia de intercambio allá. Así que no lo pensé dos veces. Fue una decisión de unos minutos. (como a 2 – 3 semanas antes del viaje) renuncié a mi trabajo después de 6 años de trabajar ahí, empaqué mis maletas y me fui. La verdad el intercambio empezó en el bus; viajamos 5 días,  en un bus hasta llegar a Panamá, cuando llegamos ya todos nos queríamos como hermanos. En el bus íbamos 17 chapines y la fiesta comenzó en el bus,  hicimos  escala en cada país hasta llegar a nuestro destino.

 

Todos íbamos para proyectos diferentes, al llegar a Panamá también íbamos a vivir en casas diferentes, y fue el primer momento doloroso, porque es muy difícil de explicarte el sentimiento de pertenencia y de amistad que te genera irte de intercambio, y sólo alguien que ya se fue puede entenderte, pero los días son meses y los meses son años, porque la gente con la que convives un día, parece que la conoces de años, y con las que convives semanas parece que las conoces de toda la vida.

 

Voluntariado Internacional

En la casa donde yo viví éramos sólo 6 chapines y 20 personas de otros países ¡ sí, 26 PERSONAS en una casa ¡ (nadie me cree cuando lo cuento) éramos todos de diferentes países: Guatemala, El Salvador, Colombia, Brasil y Argentina y no todos tenían cama, la mayoría dormía en colchones inflables y sólo teníamos 2 baños. Sé que tal vez después de leer esto no crees que es la mejor historia,  pero déjame decirte que fue una de las mejores experiencias de mi vida, al inicio no todos estaban contentos y muchos se quejaban constantemente pero luego de los primeros 4,5 días ya todos nos llevábamos como mejores amigos y como hermanos, nos convertimos realmente en: UNA FAMILIA, y puedo decirte que ahora, 3 años después seguimos hablándonos todos en Whatsapp (casi a diario) y tenemos un grupo que se llama “Familia Brisias” (Brisas era el nombre de la colonia donde estaba la casa. Nos queremos como hermanos, ya mucho nos hemos encontrado en otros países, siempre nos compartimos cosas y aventuras y es muy bonito saber que a donde vaya que haya uno de ellos tengo un amigo y un hermano que me tenderá la mano, y por supuesto ellos tienen siempre un hogar en Guatemala, esas son cosas que sólo ganas a través de un intercambio.

 

Bueno, esa sólo es la parte de como vives en un intercambio, pero el otro lado de la historia es: todos los lugares que conocí. Sólo mi casa ya era una fiesta viviente: hicimos una fiesta de fin de año increíble donde celebramos las 12 de la noche 4 veces; una en cada zona horaria de cada uno de nuestros países, hicimos una cena de navidad con platillos típicos de cada país.

 

 

En mi familia, trabajamos en 2 proyectos diferentes: los chicos de Brasil enseñaban portugués en la universidad, y los demás estábamos en un proyecto cultural en una ONG trabajando con niños y jóvenes en áreas vulnerables. El proyecto fue excelente, los chicos se llegaron a encariñar tanto con nosotros y nosotros con ellos, hacíamos eventos y actividades con ellos, culturales, educativas, lúdicas, les enseñamos inglés, piano, portugués, jugábamos fútbol y sobre todo, compartimos nuestra cultura con ellos, porque la idea era eso: un proyecto de conciencia social y entendimiento cultural. Estoy segura que le cambiamos la vida a muchos de ellos, y lo más importante ellos cambiaron nuestras vidas! 🙂

 

Y bueno, eso es por contar un poco de lo mucho que viví, porque por supuesto eso no es todo, hice amigos no sólo con los que vivía, sino con los de otros proyectos, con panameños maravillosos, con voluntarios de otros proyectos y gente como de 10 países más. En fin, creo que hice más amigos en 2 meses de los que había hecho toda una vida en Guate.

 

La verdad #HistoriasChileras de mi intercambio en Panamá, tengo muchas que contar, pero todo se va a resumir a que fue una de las mejores experiencias de mi vida (digo una de las mejores y no “la mejor” porque luego hice 2 intercambios más así que hay muchas experiencias increíbles) pero sólo puedo decirles: No lo piensen tanto, JAMÁS en la vida se van a arrepentir de haber tomado la decisión de irse, y de convertirse en ciudadanos Globales y de tener amigos en TODO el mundo 🙂

Erlin Amaya

Voluntaria en Panamá

Cuando toda tu vida cabe en una maleta

Desde que era niño siempre me llamó la atención viajar por el mundo, tenía la extraña sensación que en los viajes se encontraba la felicidad, poco a poco me di cuenta de que esto no era así, que la felicidad la encontraba al viajar con un propósito y por las personas y experiencias que acercaría a mi vida.
El año pasado en agosto luego de una crisis laboral en Guatemala, decidí que necesitaba un viaje en el cual me encontrará como persona y como profesional , por lo que empecé a buscar opciones de intercambios y entre estas opciones encontré AIESEC, ese mismo día, me puse en contacto con un EP manager (encargado de la organización) del comité local al cual pertenecía, ya que me había graduado en 2014 de Relaciones Internacionales de la Landívar y así empezó mi gran aventura.

 

 

Aún con las dudas personales, de mi familia y de mis amigos, seguí mi voz interior y tome esta gran decisión, semanas antes empecé a arreglar mi maleta y poco a poco me di cuenta que sin pensarlo mi vida había cambiado hace ya algunos años, porque había dejado de comprar cosas y había empezado a comprar experiencias, así que al hacer la maleta fue algo súper rápido, porque mi vida entera estaba ahí, esto ya me había pasado la primera vez que decidí vivir fuera de Guatemala y es una situación difícil de explicar pero que trae grandes beneficios para el futuro. Aprendes a vivir con menos, pero vivís más.

Esta gran experiencia de intercambio social en Bogotá me abrió las puertas a otro mundo conocí gente de muchos países que durante las semanas de intercambio se volvieron parte de mi familia, conocí otra cultura, otra forma de ver la vida, los colombianos siempre están felices y para ellos todo es rumba, aún así son muy organizados y me encanta que son muy directos y claros en todo lo que dicen y hacen, sinceridad pura, no pierden su tiempo en vivir la vida de los demás viven su vida y la viven al máximo.

El mensaje de este artículo es que a todos nos llegará el momento en el cual toda nuestra vida quepa en una maleta, para viajar por un periodo largo o corto de tiempo, a un país lejano o cercano, con o sin dinero, solo o acompañado, en fin tantas situaciones, pero les puedo decir que no existe mejor experiencia que viajar, como siempre les digo a mis amigos después de que viajas no vuelves  a ser el mismo, y esto hace que tu reinserción a la vida cotidiana, sea casi imposible, porque tu mente ya se abrió y no debes de dejar que por nada ni nadie se cierre, pasas de tener una vida ordinaria a una extraordinaria.
Los invito a ser parte de esta increíble organización que esta cambiando el mundo y Guatemala, recuerden que cuando dejamos de comprar cosas para comprar experiencias, la felicidad es infinita, porque al final cabe en cualquier lugar.

 

Héctor Ramírez

Voluntario en Colombia

Existen dos tiempos para viajar; Ahora o demasiado tarde

 

 

Antes de tomar mi intercambio muchos me preguntaron qué ¿por qué viajar al Salvador? Es lo mismo que Guatemala muy peligroso, cosas como esas fueron los primeros comentarios antes de viajar pero estaba decidida a probar que son puros prejuicios y las malas noticias la que nos invaden y la realidad es muy diferente.

 

El tiempo que me tomo decidir tomar mi intercambio se resume en una frase “ Existen dos tiempos para viajar ahora o demasiado tarde” esto hizo que más de alguno en AIESEC corriera para completar mi proceso de intercambio en una semana pero lo logramos, Ya en el salvador me pude dar cuenta que somos personas parecidas pero muy diferentes,  lo que más he aprendido del tiempo que llevo en El Salvador es que lo que hace diferente a un país de otro no son las fronteras, ni los lugares, es su gente, dejen que las personas del Salvador los sorprendan porque van a encontrar gente muy amable y calidad que siempre van a estar allí para ayudarlos.

 

Mi intercambio en el salvador fue mi primera experiencia de intercambio y una de las mejores, tuve la oportunidad de trabajar con la Asociación Corazones Solidarios de El Salvador en el área de Marketing y manejo de marca en redes sociales, Fue una experiencia muy enriquecedora porque pude aplicar mis conocimientos universitarios en diseño gráfico para ayudar a desarrollar a esta organización en el manejo de su marca, la organización además me enseñó lo importante que es ser proactivos para ver un cambio en el mundo.

 
Corazones Solidarios nació de una idea simple de querer ayudar a un grupo de familias del Hospital de Niños Benjamín Bloom. Ayuda que llegó en forma de 12 platos de comida para las familias dos años después ese simple gesto se transformó en una Asociación que entrega 150 platos de comida 2 veces a la semana en el mismo hospital. Algo por lo que estoy muy agradecida es por haber conocido la increíble labor de Corazones Solidarios la cual me enseño que si realmente queremos ayudar a otros es importante tomar acciones y trabajar por lo que creemos.

 

Un intercambio con AIESEC no es solo de viajar a otros países sino más bien una oportunidad de conocer gente nueva que tiene una diferente perspectiva de la cual podemos aprender por lo que siempre voy a estar muy agradecida con la organización y con El Salvador que me recibió con los brazos abiertos. Por último solo les digo que dejen que El Salvador los Sorprenda y no esperen a que sea demasiado tarde para viajar.

 

Claudia Alvarado

Voluntaria en El Salvador

Vete de intercambio con tus mejores amigos o familia

Si alguna vez has pensado irte de intercambio, pero no lo has decidido, posiblemente esta es la ocasión perfecta para que lo hagas. Vete de intercambio con tus mejores amigos, o ¿por qué no?, con tu hermano/a y primo/a. Vete de intercambio con tus mejores amigos o familia!

Cuando decidí realizar mi voluntariado en Colombia, pensé que sería interesante que mi hermana menor viajara conmigo, a decir verdad siempre hemos tenido grandes diferencias, pero me pareció interesante esta oportunidad para viajar al mismo país, ya que nunca habíamos viajado juntos y por lo tanto era una experiencia que lejos de ser un viaje familiar o por vacaciones, tenía un propósito mayor, un propósito que era ayudar, aprender, conectarnos con la realidad de otro país que no era el nuestro.

Mi hermana y yo tomamos dos proyectos diferentes, pero en la misma ciudad, por lo que nos veíamos poco o una vez a la semana, los voluntarios trabajábamos en diferentes proyectos, fue una experiencia interesante y enriquecedora, puedo decir que hoy en día tengo una mejor relación con mi hermana y por lo tanto nos hace sentir que tenemos más cosas en común y nos podemos apoyar el uno con el otro.

Cristian Sánchez, Voluntario del Proyecto Mil Sonrisas

Ahora imagina viajar con tus mejores amigos o familiares, definitivamente la experiencia sería increíble, y en este momento puedes aprovechar la promoción de Take a Friend de AIESEC en Guatemala, para poder irse a vivir una experiencia increíble como voluntario internacional en alguno de los proyectos que tenemos disponibles en Colombia, México, Brasil, El Salvador o si te interesa algún otro país, también se puede considerar, recuerda que AIESEC está en más de 120 países y territorios.

¿Te gustaría viajar con tus mejores amigos? Etiquétalo y no dudes en tomar esta increíble experiencia.

Pereira, la ciudad sin puertas te espera como voluntario

La Ciudad Sin Puertas

Pereira es la ciudad principal del departamento de Risaralda, es la ciudad más poblada del eje cafetero en Colombia, y la segunda más poblada en la región paisa, después de Medellín. También conocida la Ciudad sin puertas o la ciudad que te acerca.

Si estás pensando en hacer un voluntariado en Pereira, debes conocer algunos tips, consejos y costo de vida que seguro serán de mucha ayuda tanto si quieres hacer un presupuesto, como si estás pensando en ir a comer o salir de fiesta.

Descubre los proyectos de Voluntario Global que hay en Colombia.

Las personas en Pereira son muy amables, desde la persona que te reciba en el aeropuerto, te brinde alojamiento en su hogar o sea la encargada de apoyarte durante tu voluntariado, seguramente no te hará falta nada, incluso los mismos chicos de AIESEC se encargarán de que pases 6 semanas increíbles, no solamente durante tus horas como voluntario, sino en actividades propias de AIESEC y actividades alternas como viajar a los pueblos cercanos, ir a los restaurantes, trasnochar o ir de fiesta.

Para que tengas una idea del costo de vida y el tipo de cambio, actualmente COP: 350 Pesos Colombianos es el equivalente a Q1.00 quetzal.

Precios básicos:

  • Bus: COP: 1,800 – Q: 4.60
  • Mínima en taxi: COP: 4,500 – Q: 11.50
  • Pieza de pollo: COP: 1,800 – Q: 4.60
  • Botella de gaseosas: COP: 1,500 – Q: 3.83
  • Desayuno: COP: 3,000 – Q: 7.67
  • Almuerzo: COP: 5,000 – Q: 12.78
  • Cena: COP: 5,000 – Q: 12.78
  • Una porción de pizza: COP: 3,500 – Q: 8.95
  • Botella de cerveza: COP: 1,500 o 3,000 – Q: 3.83
  • Jarra de Guarapo: COP: 10,000 – Q: 25.57

¿Qué hacer en Pereira?

Para aquellos que les gusta interactuar con la naturaleza, ver y sentir su belleza, está el Jardín Botánico. Puedes dar un interesante paseo llamado “De Dosel” el cual se compone de canopy, cuerda floja, puente de equilibrio, entre otros. Es un lugar excelente para darse cuenta de la biodiversidad y la riqueza ambiental que tiene Colombia.

¿Te gustaría una noche de fiesta con tus nuevos amigos? Pues Pereira tiene los mejores lugares en su conocida Avenida Circunvalar; donde se encuentran los mejores bares y discotecas de la ciudad. Además, termina en el parque La Rebeca donde puedes probar uno de los mejores Cholados de Colombia.

También puedes visitar algunos otros lugares como:

Aunque tu voluntariado sea en Pereira, también es importante que tomes en cuenta que puedes visitar algunos sitios cercanos durante el fin de semana o si tienes algunos días libres, desde la terminal de autobuses puedes ir a lugares como:

  • Medellín
    • Flota Occidental: 90,000.00
  • Cali
    • Flota Occidental: 55,000.00
  • Manizales
    • Flota Ospina: 22,000.00
  • Bogotá (aunque el viaje en bus es largo)
    • Velotax: 120,000.00
  • Salento
    • 20,000.00

¿Aún tienes dudas?, escríbenos en los comentarios y te ayudaremos a responder las dudas que tengas para que te sientas con la confianza suficiente en que tendrás una experiencia única e inolvidable.

Sé un embajador de Guatemala

Si eres de esas personas que ama Guatemala por encima de todas las cosas, tú deberías convertirte en un Embajador de Guatemala en cualquier parte del mundo.

Una de las principales cosas que llama mi atención en algunas personas antes que tengan la oportunidad de viajar, es que tienen la idea que cualquier país es mejor que el nuestro, y es porque no tienen idea que todos los países tenemos cosas geniales y cosas no tan geniales, es por eso que a cada lugar que tengo la oportunidad de viajar, me gusta hablar de mi país, que las personas conozcan lo mejor de un país que posiblemente ni siquiera sabían que existía, porque aunque las primeras veces para mí era difícil de creer, hay muchas personas que aún no conocen este maravillo país.

¿Por qué amo Guatemala?

Soy Guatemalteco desde cualquier punto de vista que lo quiera ver, porque nací en Guatemala, he vivido toda mi vida en Guatemala, y decidí que lo mejor que podía hacer por mi país, es “educar” a más personas alrededor del mundo a medida que las conozca, que se enteren que somos “El corazón del mundo Maya“.

A través de los años, muchas personas me han mencionado el ¿Por qué no te vas a vivir a otro país?, para mí la respuesta es muy simple: Porque toda mi vida he creído que en Guatemala es posible tener un gran futuro, ser profesional, nuestra economía es increíble (aunque muchos no lo perciban o no quieran percibirlo).

Tengo algunas historias buenas y otras no tanto, te comparto algunas a continuación:

  • Hace algunos años me encontraba en España, justo después que en Guatemala había muerto el cantante de trova Facundo Cabral, y cuando mencioné que era de Guatemala, alguien rápidamente identificó el hecho y me consultó al respecto. ¿Realmente quería yo conversar de ese tema?, me limité a comentar lo poco que sabía y posterior a eso inicie mi labor de hablar de Guatemala en la mejor manera que podía hacerlo, ese es mi trabajo como Chapín en cualquier lugar del mundo al que vaya.
  • Asistí a un evento de tecnología en Estados Unidos, cuando una persona me preguntó: ¿Qué idioma hablan en Guatemala?, creo que quedé en Shock, en serio no podía creerlo, entonces expliqué que en Guatemala hablábamos Español, pero que somos un país multicultural y que se hablan más de 20 idiomas según las regiones y las etnias en nuestro país.

¿Tengo anécdotas mejores?, por su puesto que sí.

  • Cuatro meses atrás tuve la oportunidad de asistir a un evento tecnológico fuera del país, cuando mencioné que era de Guatemala, encontré a muchas personas que ya habían estado aquí por algún motivo, algunos de ellos mencionaron Antigua Guatemala, algunos otros mencionaban Pana, incluso uno de ellos mencionó que al retirarse en algunos años le gustaría vivir en nuestro país, y decidí prender un poco más el entusiasmo de esta persona, hable de Guatemala, le mostré otros lugares que no había conocido, hablamos de la situación actual de Guatemala a nivel político, entre muchas otras cosas, una vez más, un evento de tecnología me daba la oportunidad de hablar de lo maravilloso que es mi país.
  • Recientemente hice un voluntariado internacional en Colombia, algo que no solamente me marcó a mí, sino que también impacté en la vida de las personas que conocí, no solo en quienes se convirtieron en mis amigos, sino también en los niños con quienes trabajaba en la ONG, en este punto quiero que tengas claro dos cosas.
    • Puedes hablar de Guatemala todo lo que quieras y hacer que el mundo se emocione.
    • Pero también puedes demostrar el espíritu de los chapines, que somos amables, que nos gusta compartir, y que no somos “cangrejos chapines”, somos personas que quieren ver a otros triunfar al igual que nosotros.
  • Mi mejor anécdota?, nada mejor que cantar el himno de Guatemala en las fronteras de algunos países, o en algunos grandes eventos, que se te erice la piel de saber que muchos países tienen la oportunidad de escuchar el himno más bello del mundo y que posteriormente se acerquen a decírtelo, vos sos el responsable de cómo nos perciba el mundo allá afuera, lleva una bandera y mostrála, viste algo típico y vístete con orgullo.

Ahora te toca a vos, en cada viaje que realices, inspira a las personas a que conozcan tu país, ese país de nombre inmortal llamado Guatemala, el país de la eterna primavera.

¿Qué nos hace ser tan especiales?

Para no decir que cada persona es diferente, diré que cada país es diferente, pero nosotros decidimos cómo queremos que el mundo nos perciba, si queremos que el mundo conozca solamente lo malo que sale en las noticias internacionales (como sucede con cualquier país) o si queremos que conozcan lo bueno, lo que nos hace ser un país próspero, de grandes oportunidades, con una de las mejores economías de Latino América, y no lo digo porque lo he leído, lo digo porque lo he vivido y no cambiaría Guatemala por nada.

Hay un vídeo que me gusta compartir, y te lo dejo a continuación:

Y vos, queres ser un Embajador de Guatemala?

Fue una experiencia muy satisfactoria

Fue una experiencia muy satisfactoria porque pude compartir con niños de escasos recursos , realizando actividades lúdicas, así mismo compartir las culturas de mi país y las de Colombia, también pude aprender de la humildad de los niños de Santa Marta pues porque a pesar de no tener muchos recursos hacían lo posible de llegar al lugar donde se realizaban las actividades y siempre estaban ansiosos a lo que se iba a llevar a cabo.

El mayor reto fue el hecho de irme sola a otro país en donde no conocía a las personas, costumbres y el tipo de cambio, sin embargo esta experiencia me hizo crecer interiormente y cambiaron muchos pensamientos que tenia como el de ser más humilde con las personas, ser tolerante, valorar los esfuerzos de los demás, aceptar a los otros tal y como son.

Recomiendo ser un voluntario global porque te da la oportunidad de poder convivir con otras personas de diferentes culturas, diversas costumbres y aprendemos a potencializar el liderazgo, así mismo te da la oportunidad de ver las cosas desde otra perspectiva, saliendo de nuestra zona de confort, llevando un concepto de nuestro país Guatemala a otro país diferente.

Fue lindo compartir con personas que sin conocerte abrieron las puertas de sus casas para que convivieras con ellos y encariñarte mucho con estas personas que al final se vuelven parte de tu familia.

Artículo escrito por: Ana del Rosario Godínez, estudiante de la Universidad del Valle y fue Voluntaria Global en Colombia.

Saber que en ese lugar me esperaban niños con ansias de aprender

Artículo escrito por: Angiee Maylee Najarro, estudiante de la Universidad del Valle y Voluntaria Global en El Salvador.

Uno de mis mayores retos fue dar clases de Español, aunque soy maestra de Inglés, la metodología es muy distinta y hacer que des-aprendan algo que aprendieron mal, para que lo aprendan bien, es muy complicado. Es aún más complicado cuando no se cuentan con suficientes recursos, pero cuando el deseo de superación está presente, no hay obstáculos suficientemente grandes para derrotar.

Aprendí a desarrollarme con todas mis habilidades en cualquier lugar y a no inferir la situación de un país sin realmente conocerlo, también aprendí a amar más mis país sin importar las situaciones negativas.

Cada viaje ida y vuelta para mi casa salvadoreña podía durar en total hasta 4 horas. No me di cuenta de esto sino hasta la cuarta semana, pero la verdad eso no me importaba. Saber que en ese lugar me esperaban niños con ansias de aprender, que al terminar el día podría apreciar la vista hacia una hermosa playa que reflejaba los rayos del sol, y saber que lo estaba haciendo por un bien superior; eran mis motivaciones cada mañana.

Sinceramente les recomiendo realizar un Voluntariado Global porque es una excelente manera de activar tu liderazgo y de conocerte profundamente. Durante una experiencia como voluntario aprendes cosas como planificación y estrategias, mejoras tu responsabilidad y compromiso con tus proyectos, no solo en lo laboral, sino también en otros aspectos. Además, de mejorar como profesional, también mejoras como persona. Te vuelves más consciente de la realidad nacional en internacional y te das cuenta que un anuncio en un noticiero no define al 100% de la población de un país.

 

Mi primer viaje fuera de Guatemala

Artículo escrito por: Sofía Herrera, estudiante de la Universidad San Carlos de Guatemala.

Al principio  estaba abrumada con la idea de ir a otro país, yo nunca había hecho un viaje sola, todo fue tan nuevo y emocionante, comprar un seguro, sacar mi pasaporte, tener los boletos de avión en mis manos, sentía que por fin estaba haciendo algo por mí misma y al mismo tiempo por los demás.

A todos les parecía loco y sinsentido ir a otro país a hacer un voluntariado, siempre con las mismas preguntas ¿Por qué no hacer voluntariado en tu país y viajar por puro turismo? A lo que yo respondía: ¿Por qué no?

Pocas cosas en la vida me había tomado tan en serio como mi intercambio, y se me notaba, todos lo notaban y se alegraban conmigo, al llegar al aeropuerto me di cuenta que no había vuelta atrás, estaba a punto de subir a un avión, ver el atardecer en mi país y llegar de madrugada a otro país en el que no conocía a nadie en persona.

Llegué y lo primero que me sorprendió fue el calor que había, era media noche y podías empezar a sudar de tanto calor, me llevaron a comer papas fritas con salsa de piña, no lo olvido porque nunca había visto esa combinación, luego llegué a mi fundación y al día siguiente conocí a mi encargado, mi proyecto era de marketing para una fundación que se dedicaba a hacer clown hospitalario (llevar sonrisas a los niños de los hospitales con personajes y juegos).

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Al inicio yo era la única voluntaria de otro país en la fundación y me tenían muy consentida, fueron muy amables conmigo y me di cuenta de la oportunidad inmensa que tenía de dar a conocer mi país, todos estaban muy interesados en saber qué comíamos, que lugares turísticos teníamos y lo más interesante: Mi acento, se la pasaban molestándome por mi habilidad para mezclar la segunda persona del singular, tu y vos.

Ayudé a grabar vídeos y dar ideas para la campaña de navidad que consistía en juntar regalos para llevar a niños de hospitales y orfanatos, asistí a eventos sociales para promocionarlo y manejé la fanpage de la fundación, todo esto fue un gran aporte a mi bagaje de conocimientos en el área que estudio y quiero desenvolverme en el futuro.

Después de unas semanas llegaron más voluntarias de Brasil con las que compartí habitación y muchas horas de risas, no tardamos en convertirnos en una familia y seguíamos compartiendo mucho de nuestras culturas, siempre prometiendo ir a visitar el país de los demás cuando tuviéramos la oportunidad y ofreciendo nuestras casas para cuando decidieran visitar el propio.

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En la ciudad habían más proyectos con personas de más países, puedo decir que conocí un poco de México, Brasil, Puerto Rico, Costa Rica, Ecuador, Gana, Polonia y obviamente Colombia por haber conocido a personas que fueron excelentes embajadores de sus países y dieron a conocer su cultura tan bien.

Pasar las fiestas de fin de año en otro país fue un reto, nunca lo había hecho antes y me preguntaban si no extrañaría a mi familia, pero creo que yo estaba con mi familia, es que se había agrandado por esos milagros que suceden cuando le abres tu corazón a las personas y decides incluirlas en tu vida. Lo disfruté, hicimos una cena con platillos típicos de cada país y nos conocimos un poco más.

Cuando era hora de regresar, tenía sentimientos encontrados, sabía que debía regresar a Guatemala a desbordar todas las ganas de hacer algo por mi país y por otro lado no quería dejar el hogar que me había acogido con tanta ternura y atención, llegué una hora antes de que el avión saliera.

Pensé que no pasaría nada pero en cuanto pasé a la sala de espera, se me salió la nostalgia por los ojos, sabía que eso podría ocurrir e iba preparada con mi cuaderno y un lapicero para escribir todo lo que sentía, creo que la mezcla de lágrimas y palabras fue un tanto liberador para que al estar en el cielo de Guatemala contemplando los volcanes que rebasan las nubes me sintiera más fuerte, un tanto incompleta porque dejé parte de mi vida en ese lugar.

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Y creo que eso es lo más normal, cuando pones tu corazón en algo dejas parte de tu vida en eso e increíblemente te llena de energía, entendí que es así como funcionan muchas cosas, ser voluntaria en otro país definitivamente me cambió la forma de ver muchas cosas, me instó a ser el cambio que quiero ver en mi país y a ser mucho más abierta a experimentar algo nuevo, a querer conocer de verdad cada cultura y no hacer viajes solo por turismo, sino viajes de inmersión cultural y qué mejor forma de hacerlo que ayudando a los demás y desarrollándote a ti mismo.